Las calles de nuestra ciudad huelen a papel recién escrito y a tinta fresca. Mañana comienza la primavera, pero en las aulas de La Anunciata se han adelantado 24 horas para dar la bienvenida a la estación más lírica del año.
El 20 de marzo, los alumnos se han investido con un título de honor: son los ‘Guardianes de Versos’. En una iniciativa que busca proteger el legado de autores leoneses, como Antonio Pereira, Victoriano Crémer, o Juan Carlos Mestre o el salmantino Raúl Vacas. Cada niño y niña ha ‘adoptado’ y adaptado un poema, convirtiéndose en su custodio oficial. Además, han invitado formalmente a los comercios cercanos a participar en esta red de “Guardianes”, convirtiendo sus escaparates en espacios de exposición del trabajo de los alumnos, uniendo así la educación con el tejido comercial de nuestro barrio.

Este acto que celebran no es casual. A las puertas del Día Mundial de la Poesía , estos pequeños guardianes están demostrando que los versos no son cosas del pasado, sino seres vivos. Desde el Niño Bombilla que ilumina las ideas, hasta ese Vendedor de Paraguas que nos protege de los chaparrones marceños, los poemas han tomado la calle para recordarnos que la cultura no vive solo en los libros, sino que tarde en cada rincón a través de la voz de los más pequeños.










